Linkify no procesa tu pago. Confirma que llegó.
Esa diferencia parece pequeña y cambia todo lo que se puede hacer con ella. Acá van los casos donde más se nota.
El dinero · va directo de un banco al otro
La confirmación · solo avisa que llegó
El dinero nunca pasa por Linkify. Solo la confirmación.
Caso 1 · Automotoras y concesionarios
Tu vendedor cierra la venta. Sin llamar a contabilidad y sin entrar al banco.
En una automotora cada venta es distinta: una reserva de $300.000, un pie de $2.500.000, un saldo de $6.000.000. Los montos no están en ningún catálogo y cambian en cada negociación.
Hoy el flujo es así: el vendedor le pasa los datos de la cuenta al cliente, el cliente transfiere, le manda un pantallazo por WhatsApp, y el vendedor tiene que conseguir que alguien confirme que el dinero llegó. Ese alguien está en contabilidad, tiene acceso al banco, y no está disponible cuando el cliente está sentado en el escritorio esperando llevarse el auto.
Desde su propio usuario, ligado a él o a su sucursal. Pone el monto exacto, el detalle —“Reserva Toyota Corolla 2024”— y los campos que la automotora necesite: nombre del cliente, RUT, número de orden, patente.
No pasa por Linkify, no instala nada, no entrega claves. Transfiere como siempre, desde su propio banco.
Sin acceso a la cuenta bancaria de la empresa, sin llamar a contabilidad y sin esperar. Linkify confirma contra la cartola si esa transferencia entró.
El vendedor lo descarga y se lo entrega al cajero. Con ese documento el cajero confirma el pago y libera la reserva, sin volver a revisar nada.
Qué cambia
- El vendedor cierra solo. Deja de depender de la disponibilidad de otra persona para confirmar un pago frente al cliente.
- Nadie del área comercial entra al banco. Con rotación de vendedores, dejas de repartir y revocar accesos a la cuenta de la empresa.
- Cada cobro queda atribuido. El link está ligado a un vendedor y a una sucursal, así que sabes quién cobró qué sin cruzar nada a mano.
- El comprobante PDF reemplaza al pantallazo. Cada validación emite un documento con número único de transacción, con respaldo trazable para contabilidad y auditoría.
- El monto lo pone el vendedor, no un catálogo. Cada operación es distinta y el sistema no lo obliga a encajarla en un producto predefinido.
La cuenta
| Venta | Comisión al 3% | Con Linkify |
|---|---|---|
| Reserva de $300.000 | $9.000 | $350 |
| Pie de $2.500.000 | $75.000 | $350 |
| Saldo de $6.000.000 | $180.000 | $350 |
Caso 2 · Casas de remate
No pagues comisión por plata que vas a devolver.
Para participar en un remate hay que dejar una garantía. El monto cambia según el remate y hay decenas de interesados por lote. Cada uno transfiere, y hay que confirmar que la garantía entró antes de habilitarlo para pujar.
Y después viene lo importante: la mayoría de esas garantías se devuelve. Solo gana uno.
Con el identificador del remate, los datos del participante y el monto de la garantía.
Como siempre, desde su propio banco.
El participante queda habilitado para pujar, sin revisión manual y sin que nadie tenga que abrir la cartola.
Porque el dinero nunca salió de ahí.
Un remate con 80 interesados y garantía de $500.000
| Plataforma al 1% | Con Linkify | |
|---|---|---|
| Costo de recaudar las 80 garantías | $400.000 | $28.000 |
| De eso, cobrado sobre las 70 que devuelves | $350.000 | $24.500 |
Si de 80 garantías devuelves 70, una plataforma porcentual te cobró comisión sobre plata que tuviste que devolver.
El costo que no aparece en la tabla
Si la plataforma recaudó el dinero en su cuenta, cada devolución es una reversa que hay que gestionar con ellos, con sus plazos y sus formularios. Con Linkify las garantías nunca salieron de tu cuenta, así que devolver es simplemente transferir.
Qué chequear con tu proveedor actual
Si hoy usas una plataforma con comisión porcentual, vale la pena preguntar dos cosas por escrito: si devuelven la comisión cuando se reversa una operación y cuánto demora una devolución. Las respuestas suelen ser más caras de lo que parece.
Los otros cuatro casos
El mismo principio, en otros flujos
WooCommerce, PrestaShop o Jumpseller que recibe muchas transferencias. El plugin confirma el pago y libera el pedido automáticamente, sin que nadie revise nada.
El mismo sistema valida la transferencia del cliente que está en el mostrador y la del que compró desde la web, sin dos procesos distintos.
Al final del día no se sabe cuál pago corresponde a cuál venta. Linkify cruza cartola y cobro, y cada transferencia queda asociada a su orden.
Validar dejaba de ser una tarea administrativa y pasaba a ser un riesgo: mucha gente con acceso a la cuenta bancaria. Con Linkify nadie del equipo entra al banco; consultan en Linkify, que solo muestra si un pago llegó.
¿Tu flujo es distinto a todos estos?
Probablemente lo podemos resolver igual, porque no dependemos de cómo te pague tu cliente. Cuéntanos cómo funciona hoy.
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